COMPOSICIÓN CROMÁTICA
Un detalle de color cambia el ambiente.
Los interiores neutros admiten contrastes sin perder serenidad. La clave está en elegir qué elemento merece destacar y cuánto protagonismo tendrá.
IDEA CENTRAL
Un acento, un punto focal.
COLORES DEL CATÁLOGO XEROXNEST
Presente en un sofá de contorno curvado.
Presente en una silla y una vitrina.
Presente en determinados aparadores y sillas.
01 / BASE NEUTRA
Identifica los tonos dominantes
Observa el suelo, las paredes y los muebles que ya tienes. Blanco, beige, gris y marrón pueden servir como base visual, aunque sus matices cálidos o fríos cambian la impresión del conjunto.
Antes de introducir un color nuevo, determina si quieres que destaque respecto al ambiente o que se integre con suavidad. No todas las estancias necesitan el mismo nivel de contraste.
02 / PROTAGONISTA
Deja destacar una pieza
Un sofá amarillo puede convertirse en el centro visual de un salón de tonos suaves. En un dormitorio o recibidor, un mueble rosa, verde o de color combinado puede generar un contraste de menor escala.
El catálogo de xeroxnest incluye un aparador verde y marrón, una silla rosa y una cómoda verde y beige. Son ejemplos de combinaciones cromáticas presentes en los productos, no una garantía de coincidencia exacta con los colores vistos en pantalla.
03 / REPETICIÓN
Relaciona los colores sin multiplicarlos
Cuando un mueble tiene un color intenso, repetir un matiz parecido en uno o dos elementos pequeños puede ayudar a conectarlo con el resto del espacio.
No es necesario que cada objeto repita exactamente el mismo tono. Una composición puede funcionar por afinidad de colores, contraste moderado y distribución equilibrada de las superficies visibles.
04 / ILUMINACIÓN
Observa el color durante el día
La luz natural y la artificial pueden modificar cómo percibimos los tonos. Al comparar productos, ten en cuenta esa variación y la posible diferencia entre fotografías, pantallas y acabado real.
UNA IDEA DE ESTILO
El color destaca más cuando tiene espacio alrededor.
Elige una pieza principal y deja que el resto acompañe. Es una forma sencilla de dar personalidad a una estancia sin convertirla en una sucesión de contrastes.